viernes, 5 de junio de 2026

Como no sentirme asi

El artista mas convocante y popular de la musica argentina. Letrista prolifico, dueño de una voz inconfundble, idolo de multitudes lleno de mistica que siempre brillo al calor de las masas arengando el pago mas grande del mejor publico del mundo. 

A comenzar de nuevo en tierra incognita, mi aplauso (y el de todo el pais) para vos en este dia y en casa dia. 


martes, 24 de marzo de 2026

Todo esta guardado en la memoria

Pasaron 50 AÑOS del golpe civico militar que dio comienzo al capitulo mas sangriento y oscuro en la historia argentina. Hoy nos sigue gobernando la misma lacra que ajusta, endeuda, entrega y destruye al pais. La diferencia es que ahora llegan al poder por el voto popular y lo ejercen de forma autoritaria contra los eslabones mas debiles de la sociedad como niños, enfermos y jubilados. 

La memoria hay que tenerla activa TODOS los dias para NUNCA MAS cometer los mismos horrores del pasado. Y a pesar de la epoca turbia en la que vivimos, recordar siempre que los Dinosaurios van a desaparecer. 












domingo, 22 de marzo de 2026

Ecos, los mismos instantes

Ecos, el espectáculo impulsado por Zeta Bosio y Charly Alberti que trae una representación híbrida de Soda Stereo, ya totaliza doce funciones en Villa Crespo (este fin de semana se agregaron dos funciones mas para junio), y harán una extensa gira continental que lleva vendidas MAS de 500 MIL entradas. ¿Acaso alguien podría sorprenderse? Soda es un monumento en la música popular argentina, y hay miles de jóvenes que saben de su leyenda pero no tuvieron oportunidad de verlo en vivo. Si encima la lista de temas recorre 19 títulos inoxidables, es la tormenta perfecta.

El anuncio de este Soda Stereo con Zeta y Charly tocando junto a un avatar de Gustavo produjo unos cuantos debates, más privados que públicos. En primerísimo lugar, no tiene sentido preguntarse por la opinión del mismo líder: si Cerati aún estuviera aquí (y cuánto se sigue lamentando su ausencia) no existiría Ecos y por lo tanto tampoco habría debate. Tomada esa decisión por parte de sus compañeros, los familiares y la productora, solo queda preguntarse si el truco funciona.

Y sí. Cuando David Copperfield estaba en la cima de su popularidad, el interrogante “¿cómo lo hizo?" quedaba muy detrás del impacto emocional, el asombro y la maravilla. Algo similar sucede con ese Cerati que dice “¡Hola, preciosuras!” antes de “Juego de seducción” o que, tras levantarse un telón translúcido, aparece en todo su esplendor en escena y en pantalla para “Nada personal”, dice “La espera terminó” y arranca “Hombre al agua”, uno de los grandes momentos de aquella Gira Animal de 1990.

Como en el cine, se trata de suspender la incredulidad y dejarse llevar por la ilusión. La gran mayoría de quienes llenaron la primera cita lo hizo, lo disfrutó. Habrá quien note la ironía de un casi perfecto avatar digital cantando “Estoy moviéndome con mis propios latidos” o “Quiero descansar de todo ayer” pero el de al lado, sin dejar de saltar en feliz desenfreno sodamaníaco, podrá decirle “Ya está bien, aguafiestas”.

Porque lo que se vive es una fiesta, aunque en algún momento haya un pequeño desfase entre el avatar y lo que suena o quede la duda de si la falsa entrada de “(En) El séptimo día” fue tal o un error planificado para cimentar la sensación de vivo. Los pasajes 3-D en “Cuando pase el temblor”, “Zoom” y “Primavera 0″ vienen a recordar que todo es una gran fantasía, lo mismo sucede cuando se toma la pista de voz original de 1985 en “Nada personal” y todo parece un gran karaoke. Pero todo se convierte en sueño cumplido cuando pur sang ganadores como “Sobredosis de TV”, “Prófugos”, “Ella usó mi cabeza como un revolver” ponen a todo el mundo en llamas. Como en el solo de “La ciudad de la furia”, “Persiana americana” produce escenas más lisérgicas que las de los anteojitos: “Cerati” descose su guitarra, “Cerati” maneja a la gente y la hace cantar.

Otra vez: ¿vale la pena romperle a la gente ese momento feliz subrayando con suficiencia que son solo conejos en una galera?

Zeta y Charly tocan pero no hablan, se reservan un momento de mayor protagonismo cuando aparecen en dos tarimas junto al público para tocar, claro, “De música ligera”, el inevitable cierre apoteósico, ahora sí con un desfile de múltiples Gustavos en pantalla. Han craneado el espectáculo, seleccionado audios y momentos, ensayado sobre esas grabaciones al milímetro, pero saben que la gran mayoría del tiempo las miradas y la atención plena estarán puestas en el muñeco digital. No hay conflicto en eso, en Soda Stereo siempre fue más o menos así.

Al cabo, Ecos es un gran espectáculo que cumple con lo que promete: la representación de un recital de Soda, ese hecho imposible desde el maldito 4 de septiembre de 2014. En una época mediada por las pantallas, en la que la Inteligencia Artificial -aunque esto no lo sea- es un factor admitido y prosumido, los interrogantes sobre la legitimidad y veracidad de todo el asunto quedan bien para la birra posterior. Pero durante buena parte de las casi dos horas de show las emociones barren con la razón. Sobre todo entre quienes nunca vieron al trío en vivo: entre los muchos encanecidos presentes en la primera fecha hubo más lugar para las sensaciones encontradas.

Quizá algo de esas contradicciones haya quedado traducido en un momento particular de la noche debut: ya en el tramo final, desde el escenario llegaba una atronadora versión de “Final caja negra”, otro solo que demuestra que Gustavo no solo tenía una prodigiosa mano derecha sino que también sabía puntear.

Pero el público, esta vez, se mostró curiosamente estático, como si de pronto hubiera caído una ficha, un atisbo de realidad entrometiéndose en la ceremonia. Pero inmediatamente después “Primavera 0″ y “Prófugos” se encargarían de volver a encarrilarla.

Entonces: ¿volvió Soda Stereo? Sí. No. Lo que hay son ecos, los mismos instantes llenando vacíos. Un poco de Black Mirror en nuestra vida cotidiana. Solo a unas cuadras del Movistar descansan los restos de un genio musical llamado Gustavo Cerati.

Pero esta noche, y muchas otras más, un pueblo rockero que lo sigue extrañando puede dejar el pensamiento científico en los molinetes y verlo otra vez, saltar, bailar, cantar con él. El conejo de la galera en el País de las Maravillas. Despiértenlos cuando pase el temblor.

Autor original: Eduardo Fabregat para Página 12 

jueves, 15 de mayo de 2025

Recordarte es un hermoso lugar

Pasaron 15 AÑOS de tu último acorde, pero Gus no hay día en que aun no resuene en mi tu voz. Y es que tu inmensa obra musical evoca hermosos e inolvidables momentos vividos. 

Recordarte siempre fue, es y será un hermoso lugar. 


jueves, 13 de marzo de 2025

Los ajustadores de siempre

El actual Gobierno nacional saco la moratoria previsional impidiendo que mucha gente mayor pueda jubilarse y cuando marchan para reclamar los reprimen, con el ajuste salvaje recortaron fondos para salud y educación, no ejecutan las obras necesarias y desmantelaron los entes públicos nacionales de ayuda para catastrofes como las inundaciones en Bahía Blanca o los incendios en la Patagonia, dejaron de dar los medicamentos a enfermos terminales y crónicos, no reparten más alimentos a los comedores comunitarios a pesar de que 50% de la población es pobre, estafaron a miles de personas con criptomonedas apocrifas, compran votos de Diputados y Senadores opositores para sancionar leyes que cercenan derechos básicos, meten jueces de la Corte por DNU, manipulan el índice de inflación y las cuentas públicas, se malgastan las reservas del Banco Central y nos siguen endeudando con el FMI para sostener un tipo de cambio atrasado artificialmente que beneficia a especuladores financieros. 

El pais es un eterno deja vù y, por desgracia, la historia muestra que SIEMPRE que se aplicó este tipo de modelo económico en Argentina termino MAL. Esta vez NO será la excepción. 

viernes, 31 de enero de 2025

Avergonzados de ser Star Trek

En los últimos 50 años ha habido 14 películas de Star Trek, y sin embargo la franquicia mantiene su reputación de ser problemática en la pantalla grande. Desde las continuaciones de la serie original hasta las remozadas de Kelvin Timeline, Star Trek siempre estuvo acosada por la cuestión de cómo adaptar una serie de TV que se enorgullece de su diplomacia y de las mentes científicas, a un medio exitoso que justifique el espectáculo de la acción sci-fi. ¿Puede Star Trek seguir siendo Star Trek en ese entorno? Esta semana, con la llegada de Section 31 a Paramount+, surge otra pregunta: ¿qué pasaría si una peli de Star Trek no tuviera interés en ser una peli de Star Trek, ni tampoco en ser una peli de acción particularmente interesante?

Section 31 recorrió un largo camino desde que era una de las primeras spinoffs de TV con teasers en la era posterior a la primera temporada de Discovery, para resurgir años después como vehículo cinematográfico para la premiada Michelle Yeoh. Y ese camino se siente a lo largo de las casi dos horas que dura la película. Yeoh es la protagonista, e interpreta a Philipa Georgiu de Discovery, ex emperatriz del universo alterno de Trek, que se re-analizó y redimió en parte a lo largo de la serie antes de ser enviada a tiempos desconocidos para vivir una nueva vida. La película sigue a Georgiou, forzada a cruzarse con agentes de la organización espía que se nos presentó en Deep Space Nine y debe participar de una peligrosa misión que tiene que ver con su sangriento pasado.

Hay una ecléctica mezcla de personajes en el equipo. Hay corridas, disparos, y el escape de un terrible y peligroso plan. Esa es la vibra de Section 31: un poco menos que James Bond, y un poco más de Guardianes de la Galaxia. Pero como es una película de Star Trek hay cosas que no parecen corresponder, como la hueca estética de sci-fi que la envuelve.

Section 31 en el fondo quiere que su público recuerde que sus héroes son cool, que lo que hacen es cool, y que son atípicos porque no son lo que esperaríamos de los héroes de Star Trek, lo que los hace más cool todavía. Pero la película nunca refiere al controvertido legado de Section 31 en la historia de Star Trek, ni muestra a sus héroes debatiéndose con la moral. Section 31 actúa como si todo fuera nuevo para la franquicia, pero ignora la realidad que podría haberla hecho interesante: analizar qué es lo que la gente que viven en la sección 31 piensa de la organización y de su lugar en la Federación, y lo que significaría defender una utopía de la destrucción para quien busca doblegar esos ideales.

Star Trek es una serie que se enorgullece de pensar en grandes ideas y formular grandes preguntas. Pero Section 31 se obsesiona con lo pequeño porque es mucho más fácil hacer una broma de lo que lo es lidiar con las complejas ideas que la serie ha explorado en el pasado. Los personajes se ven deslucidos, aparte de que se los presenta como dinámicos y divertidos. La falta de atractivo para despertar curiosidad al menos se podría perdonar si Section 31 fuese al menos una buena peli de acción, pero lamentablemente eso no es así. Las pocas secuencias de acción tienen algunas ideas interesantes, y sí, Yeoh deleita en todas esas secuencias con sus patadas altas, aunque hay algunas escenas que se hacen un poco densas y largas. La pena es que esas ideas interesantes se ven deslucidas por la cinematografía y la edición, que suele minimizar el impacto de la acción para dejarla vacía.

Todo esto significa que no se trata de que Section 31 sea diferente a lo que se espera de Star Trek y que por eso es mala. Más bien, es simplemente una película que no logra transmitir una identidad propia, al tiempo de ignorar la identidad que podría formar dentro de la franquicia de Star Trek más allá de si traza un contraste o similitud con ésta. Una película que dura casi dos horas no tendría que sentirse lenta y pesada, pero es lo que sucede con Section 31, que no logra impactar al público ni le saca el jugo a todo el potencial que podría tener. Aquí, no hay un grupo de espías que se oculta y no tiene moral. Es tan solo una película bastante aburrida.

Star Trek: Section 31 se estreno en Paramount+ el viernes 24 de enero de 2025.

Autor original: Lucas Handley para Gizmodo US.