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viernes, 5 de junio de 2026

Como no sentirme asi

El artista mas convocante y popular de la musica argentina. Letrista prolifico, dueño de una voz inconfundble, idolo de multitudes lleno de mistica que siempre brillo al calor de las masas arengando el pago mas grande del mejor publico del mundo. 

A comenzar de nuevo en tierra incognita, mi aplauso (y el de todo el pais) para vos en este dia y en cada dia. 


domingo, 6 de octubre de 2024

Sir Paul Got Back

El músico tocó casi tres horas y paseó por todas las emociones a un público entregado desde siempre. Una puesta imponente, una banda ajustada y la sensación de ser felices por un rato.

Hace dos horas y media y 33 canciones que Paul McCartney está sobre el escenario cuando desata el furibundo riff de “Helter Skelter”. El grito primitivo del Álbum Blanco sacude al Estadio Monumental y el público ingresa en un trance. Es testigo de un hombre de 82 años que cada noche pone en juego su leyenda. Que no paró un segundo de cantar, de moverse, de entretener. Y todavía falta para un final que presume ya escrito, pero aún así se permite un lugar para la sorpresa.

Con esa energía, el respeto por su obra y el compromiso con el público, el británico redondeó un concierto inolvidable en el primero de los dos que tiene programados en Buenos Aires. Organizado con una estructura similar a la de las últimas visitas, matizado por los cambios facilitados por la tecnología y la reciente aparición del documental Get Back, que bucea en las sesiones de Let it Be. El trabajo en las cintas audiovisuales de Peter Jackson, más la artesanía que derivó en la edición de la inédita “Now and then”, le permitieron a Paul utilizar nuevas herramientas a la hora de visitar el catálogo beatle y jugar un poco con su propia historia.

El público que colmó el Monumental fue llegando de a poco, con esa pintura generacional que solo permite un artista de la talla de McCartney, capaz de trascender los tiempos y las modas. Puntualmente a las 21 se apagaron las luces y las pantallas laterales empezaron a recorrer un edificio de manera ascendente para empezar a simbolizar la vida y obra de Paul McCartney. Amagó ser cronológico, con postales familiares en blanco y negro y los primeros contactos con la música: los imberbes Quarrymen que mutaron en Los Beatles para cambiar el mundo. Pero una dosis psicodélica lo tornó colorido y atemporal. Aparecieron los Wings y sus compañeros actuales, con los que ya lleva tocando casi el doble de tiempo que con los de Liverpool, las portadas de sus álbumes y figuras varias del universo pop, hasta que el ascensor imaginario llegó a la terraza: allí, un poco antena y otro pararrayos, su inconfundible bajo Hofner, y entonces todo termina de cobrar sentido.

Enseguida, Paul y sus músicos entraron a escena bajo una ovación. Sin demasiados preámbulos, marcaron cuatro y arrancaron con “Can’t buy me love”, uno de sus primeros hits con los Beatles. Le siguieron dos de Wings, “Junior’s Farm” y “Letting go”, esta con la sección de vientos en la platea, mezclada entre el público. El primero de los pequeños detalles de color para maridar con una lista de 37 canciones sin respiro.

En cuanto a lo visual, el escenario mostró dos inmensas pantallas verticales a los costados y dos parrillas de luces móviles con potencia de bombardero y colores varios. La escenografía, que amagaba ser austera e industrial, mutó a partir de “Drive my car” cuando se descubrió la pantalla trasera con visuales inspiradas en cada canción. Y un potente set de láser al nivel del escenario para ametrallar cuando fuera necesario.

Haciendo gala de su rol de entretenedor, Sir Paul estuvo locuaz pero sin exagerar poses ni “tribuneadas”. Dijo las habituales palabras en castellano -”Estoy muy feliz de volver a verlos, esta vez voy a tratar de hablar español un poquito”-, dialogó con el público por sectores y géneros, abrió los ojos tan grandes como solo sabe hacerlo él, se equivocó un par de veces y no se hizo problema y sacó todo su oficio de escenario para llevar la voz por terreno seguro. Y lo más importante, entregó algunas de las mejores canciones de su cosecha.

En un juego constante entre sus diferentes pasados, el de Liverpool fue intercalando el repertorio de Los Beatles, como ”Got to get you into my life”, “Getting Better”, “I’ve just seen a face” o “Being for the benefit of Mr. Kite”; con algunas de los Wings como “Let ‘Em In” y solistas como “My Valentine”, con dedicatoria en vivo a su esposa Nancy Shevell, presente en el Monumental. Para lograr esa versatilidad, es fundamental el aporte musical y vocal de una banda que juega de memoria. Rusty Anderson en guitarras y Brian Ray en guitarras y bajo, Paul Wickens en teclados, acordeón y armónica y el encantador Abe Laboriel Jr. en batería y percusión tienen oficio y presencia, y además le permiten al frontman sacar a pasear sus dotes de instrumentista.

Paul jugó al guitar hero en el himno de Wings “Let me roll it”, con cita “Foxy Lady” de su amigo Jimi Hendrix incluida. Se sentó al piano para cantar la desgarradora “Maybe I’m amazed”, con las pantallas inundadas por un McCartney de época, campestre y en sepia. Se calzó la mandolina e invitó a todos a bailar con “Dance”, y por un rato el carisma del batero se robó el show. Sacó el ukelele que le regaló George Harrison para homenajearlo con su ya clásica versión de “Something”. Y conmovió con la acústica, en modo trovador solitario.

Ni bien amagó la introducción de “Blackbird”, el público reaccionó entre la ovación y el suspiro. Y a medida que intercambiaba la melodía casi susurrada con el silbido característico, una plataforma lo elevaba unos metros del escenario, como si las ramas de un árbol lo proyectaran hasta confundirse con un cielo estrellado. Allí empezó “Here today”, su homenaje postmortem a John Lennon, que sirvió como preludio para la novedad de la gira. Estrenada el 1° de octubre en el Centenario de Montevideo, “Now and then” sonó por segunda vez en vivo y regaló un poco de esa melancólica fantasía de lo que pudo haber sido.

Llevando la nostalgia al límite, pegó “In spite of all danger”, el primer tema que grabaron con The Quarrymen con “Love me do”, el primer sencillo de Los Beatles. Y siguió un hit atrás de otro, con epicentro en “Live and let die”, con llamaradas sobre el escenario y fuegos artificiales en las afueras del estadio. El falso final llegó con “Hey jude”, y un mosaico de corazones celestes y blancos preparado para la ocasión y sostenido en los brazos en alto de los fanáticos.

Paul regresó casi de inmediato, flameando la bandera argentina y la del orgullo LGBTIQ+, y fue recibido al grito de “Dale campeón”. “Esta canción es muy importante para mí”, dijo para presentar “I’ve got a feeling”, donde se coló el Lennon de la terraza de Abbey Road para el puente. “Es especial cantar con John otra vez”, apuntó. Se dio el último gusto de los Wings con “Hi, hi, hi”, metió el reprise de “Sgt. Pepper” para que los personajes de la histórica tapa cobraran vida y peló la mencionada descarga de ”Helter Skelter” antes de la recta final, que trajo de yapa una versión corregida y aumentada de la frase que tanto nos gusta a los argentinos.

“Son el mejor público del planeta” dijo McCartney y solo quedaba el medley “Golden Slumbers”, “Carry That Weight” y “The End”. “Hasta la próxima”, se despidió el caballero bajo una lluvia de papelitos celestes y blancos, que será esta noche en el mismo lugar, el 23 de octubre en el Kempes de Córdoba y después quién sabe dónde y cuándo. Enseguida, mientras la marea encaraba la amarga caminata de la despedida, empezó a sonar por los parlantes “No more lonely nights”, uno de sus clásicos ochentosos, y no fue un tema puesto al azar. Más allá de las distancias o las ausencias, no hay lugar para noches solitarias al abrigo de algunas de las canciones más lindas de todos los tiempos.

Autor original: Pablo Andisco para Infobae 



miércoles, 27 de diciembre de 2023

Dicen que dicen

Dicen que dicen, andan diciendo
Tantas palabras que dicen mal
Como un eclipse se van comiendo
La verdad

Libre es un pueblo cuando hay futuro
Y hay sueños más que conformidad
Libres no es perdidos por el mundo
Libertad

Se llama imperio en el mundo antiguo
Le dicen, hoy, globalización
La democracia es de peces chicos
Tiburón

Dicen que dicen, dicen que dicen
Dicen que dicen mal
Dicen que dicen, dicen que dicen
Dicen que dicen mal

Cuando soñamos un mundo unido
No imaginamos esta prisión
Con 10 mil ojos guapando el nido
De un halcón

El fuego es fuego de donde venga
Guerra no es paz, ni el infierno Edén
No habrá justicia si usa la venda
Según quién

Dicen que dicen, dicen que dicen
Dicen que dicen mal
Dicen que dicen, dicen que dicen
Dicen que dicen mal
Dicen mal

Hoy las palabras confunden todo
Muestran 50 y esconden 100
Tanto poder en manos de pocos
No está bien

Tiempo es dinero y dinero es todo
Todo a algún precio y ningún valor
El hombre es tiempo y brotó del lodo
Por amor

Dicen que dicen andan diciendo
Tantas palabras que dicen mal
Como un eclipse se van comiendo
La verdad

Dicen que dicen, dicen que dicen
Dicen que dicen mal
Dicen que dicen, dicen que dicen
Dicen que dicen mal

Autor original: La Chillinga 

viernes, 3 de noviembre de 2023

Now And Then

Un día de finales de los setenta, John Lennon pulsó el botón de grabación de un radiocasete en su casa del Upper West Side y cantó una nueva canción en la que había estado trabajando, acompañándose al piano.

Durante décadas, su compañero en la composición de Los Beatles, Paul McCartney, anheló transformar esa maqueta en bruto en una colaboración pulida en estudio que pudiera servir como canción final de los Fab Four. Por fin, unos 45 años después, llegó la tecnología que liberaría la voz de Lennon de su trampa sónica de zumbido atmosférico y piano metálico, para que pudieran mezclarla a la perfección con las voces e instrumentos frescos de sus compañeros de banda supervivientes.

La canción nos llega por cortesía del mismo programa de software milagroso que el director Peter Jackson desplegó con asombroso efecto en The Beatles: Get Back. Para esa docuserie de aproximadamente 470 minutos, el equipo de ingenieros de Jackson consiguió aislar las conversaciones susurradas entre John, Paul, George y Ringo del fragor de sus sesiones de ensayo de 1969.

Hay una cierta belleza poética en cómo surgió “Now and Then”. La viuda de Lennon, Yoko Ono -a la que tantas veces y tan injustamente se ha culpado de la disolución de los Beatles- reunió al grupo en 1994, cuando le entregó las maquetas de su difunto marido. Con la ayuda del productor del momento, Jeff Lynne, convirtieron “Free as a Bird” en un conmovedor single para su proyecto Anthology de los 90, con un vídeo desgarrador, así como un tema de Lennon algo menos satisfactorio llamado “Real Love”.

Pero “Now and Then” parecía estar fuera de los límites, marginada por las limitaciones de la grabación original de Lennon. Había un zumbido en la cinta. La voz y el piano no podían separarse. George Harrison declaró que era “basura” antes de que se dieran por vencidos.

Así que la canción se quedó ahí, hasta que apareció el software de Jackson para extraer de forma prístina la voz de Lennon y separarla del zumbido. McCartney y Ringo Starr se pusieron manos a la obra y añadieron nuevas pistas de batería, bajo, guitarra y voz, así como una contribución al piano de McCartney, que se dice que coincide con la interpretación original de Lennon, y pistas de guitarra que Harrison, fallecido en 2001, grabó en 1995.

Ahora se publica con la bendición de los patrimonios de Lennon y Harrison. Lo que debería zanjar la cuestión de si tiene derecho a existir.

Autor original: Geoff Edgers para The Washington Post

La banda mas grande de la historia y su última canción

martes, 8 de noviembre de 2022

El lenguaje universal

Zeta Bosio y Charly Alberti, bajista y baterista de Soda Stereo, estuvieron como invitados especiales en los dos últimos shows agotados que la banda británica Coldplay realizo en el Estadio River Plate frente a mas de 60 MIL personas en cada función. Juntos tocaron los clásicos de la banda argentina "Persiana Americana" y "De Música Ligera" y le dedicaron "Yellow" al inmortal Gustavo Cerati. 

Chris Martin, líder y vocalista de la banda inglesa, durante la única entrevista brindada a un medio argentino destaco su fanatismo por la banda argentina y lo demostró al tatuarse la ya mítica frase de Cerati: "Gracias Totales". 

Una vez mas la música de Gustavo Cerati actúa como el lenguaje universal haciendo que la banda actual mas convocante del mundo comparta escenario durante dos noches históricas junto a los integrantes del grupo musical en español mas grande, influyente y exitoso de todos los tiempos. 


lunes, 24 de octubre de 2022

La noche en que Benito se recibio de CERATI

En 1992 salieron a la venta dos discos que revolucionaron a la cultura rock argentina: Colores santos y Dynamo. Ambos tuvieron a Gustavo Cerati en el centro de la escena. El primero lo firmó con Daniel Melero, con el que había establecido una de las sociedades musicales más productivas del cambio de década, en tanto que el otro es considerado la obra maestra de Soda Stereo. A tres décadas de su aparición, esos repertorios no sólo siguen sonando contemporáneos sino que posiblemente son los más influyentes de la discografía del cantautor. Uno de los artistas que fue atravesado por esos álbumes fue su vástago, Benito Cerati, quien lo dejó en evidencia a través de su laboratorio sonoro Zero Kill. Así que nadie mejor que él para capitanear el homenaje a esos trabajos que se celebró en la noche del domingo en el Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner. 

“Viajando en la luz”, pasaje incluido en la canción “Colores santos”, fue el título de este espectáculo en el que también participaron algunos de los músicos que acompañaron a Gustavo Cerati tanto en su carrera grupal como en la que llevó adelante como solista. Si bien Benito (al igual que su hermana Lisa) compartió a lo largo de la semana en sus redes sociales los ensayos del show, lo cierto es que cuando irrumpió en el escenario se había cumplido un año de la última vez que estuvo ahí. En aquel entonces lo había hecho en calidad de artista invitado de los festejos por el cumpleaños 70 de Charly García, pero en esta ocasión al agasajado lo llevaba en la sangre. Por eso, las expectativas eran altas, y más si se toma en cuenta que Benito siempre intentó tomar distancia de la carrera de su padre. Al tal punto que pocas veces se lo vio revisitándola, al menos en vivo.

No hay que olvidar tampoco que disfrutar a Benito Cerati exorcizando el cancionero de su padre era algo que esperaban los fans de Gustavo desde que su hijo estrenó su propia trayectoria. Otra cosa que también se aguardó de él era verlo en actitud de frontman. A pesar de que demostró que nació con ese talento, generalmente se plantó en el escenario como cantante, por lo que apreciarlo con la guitarra colgada fue toda una sorpresa, debido a que no suele hacerlo y porque además en el tributo patentó que es un violero muy bueno. De hecho, dio fe de ese don apenas salió a escena con el primer grupo de músicos del evento. Y es que fueron variando en función de las canciones y de los climas del show. A diferencia de lo que sucede cuando se revisita un disco, en el que básicamente se repasa completo y respetando el orden del track list, la propuesta de Benito fue digna del carácter experimental de los dos álbumes.

Tras arrancar la performance con “Vuelta por el universo”, hicieron otra canción de Colores santos: “Marea de Venus”, que Benito presentó diciendo “Mi papá me dijo que esta canción está dedicada a las chicas”. Ahí Ana Álvarez de Toledo en coros y Gonzalo Córdoba en guitarra se sumaron a la banda base, conformada por Pedro Moscuzza en batería, Fernando Nalé en bajo, Alfredo García Tau en guitarra y Gimena Álvarez Cela en teclados. Y a continuación Leandro Fresco cantó el technoso “La cuerda planetaria”. Luego Gillespie en trompeta, Carlos Salas en percusión y Simón Bosio en guitarra desenfundaron la primera aparición de Dynamo del homenaje: “Camaleón”. Le sucedió “Luna roja”, en el que Lucy Patané se colgó la guitarra y cantó. Se trató de una adaptaciones más jugadas del homenaje porque el peso de lo sónico fue reemplazado por el poder de la voz de la artista.

“Cozumel”, que tuvo a Lisandro Aristimuño como cantante invitado, dio pie a una muy buena síntesis de “Sweet sahumerio” y “Hoy ya no soy yo”. O sea, el tema de Dynamo (con tablas indias por cortesía de Sergio Bulgakov) sirvió de base para que Benito cantara el de Colores santos. El mash up lo repitieron con “Ameba y “Quatro”, al igual que “Nuestra fe”, “Claroscuro” y “Madre selva”. Fue uno de los mejores momentos del recital. En ese instante había entrado de vuelta Gillespi con Fabio Rey, guitarrista de Los Brujos (al que Benito presentó advirtiendo que su grupo fue parte de los actos soporte de la presentación de Dynamo en Obras), quien se quedó también en la canción “Colores santos”. Después Simón Bosio, el baterista Emma Cauvet y la bajista de Eruca Sativa, Brenda Martín, fueron cómplices del mashupeo entre “Toma la ruta” y "Secuencia inicial”.

Richard Coleman estuvo antes cantando el narcótico “Tu medicina” y regresó más tarde para interpretar “Zona de promesas”. Le secundaron Emmanuel Horvilleur y una de las figuras más ovacionadas de la noche: Charly Alberti. Juntos revisitaron el R&B cósmico “Fue” y “Primavera 0”. Entonces Benito dijo: “Este tema no es de Dynamo ni de Colores santos, pero tiene que ver”. Y se mandaron el clásico “Juegos de seducción”. Ya en el cierre, y tras las dedicatorias a Flavio Etcheto y Martín Carrizo (Benja, su hijo, se sentó en la batería en “Luna roja”), otrora músicos de Cerati fallecidos este año, y el saludo a Daniel Melero, Andrea Alvarez cerró el desfile de fabulosos bateristas que ayudaron a dar forma este tributo. El mix de “En camino” y “No necesito verte para saberlo” fue el corolario de un evento en el que padre e hijo fueron un mismo espíritu y la noche en que Benito definitivamente se recibió de CERATI. 

Autor original: Yumber Vera Rojas para Pagina 12 

100% CERATI: frontman con guitarra en mano

sábado, 18 de junio de 2022

They say it's your birthday

80 AÑOS de talento inagotable ya sea como miembro de The Quarry Men, The Beatles, Wings, The Fireman o como solista. Capaz de tocar 40 temas durante mas de 3 horas sin parar en cada show agotando entradas donde sea que se presente disfrutando con la misma energía juvenil de siempre.

They say it's your birthday Sir Paul McCartney!



lunes, 20 de diciembre de 2021

Nada volvera a ser como fue

El verdadero Ultimo Concierto de Soda Stereo fue el 21/12/2007 en el Estadio River, al igual que miles de personas, los vi volver en ese momento. Como dijo Gus en varias entrevistas, si falta uno de los tres (el que sea) NO hay Soda.

Mas allá de NO estar de acuerdo en que se use el nombre de la banda para promocionar el show, considerando que en esta ultima década hubo un sin fin de tributos/homenajes (buenos y malos) al grupo seria absurdo e injusto que Zeta Bosio y Charly Alberti no hicieran el suyo. Sinceramente tampoco me gusta cuando una banda empieza a mirar al pasado y se tributa a si misma, por eso pocas cosas me han generado sensaciones tan mixtas como este show anunciado y postergado hace casi 2 años. Pero como admirador y espectador, tampoco quería que "me la cuenten" y decidí dejar perjuicios de lado y asistir. 

El show tiene una puesta en escena digna de lo que se puede esperar de un evento de estas características, la banda instrumentalmente en vivo suena bien con grandes músicos como Coleman y el Zorrito, lo que no me gusto fueron los otros cantantes "pregrabados" que dan cierta frialdad al show y hubiese sido preferible que estuvieran TODOS en vivo. 

NADA VOLVERA A SER COMO FUE, pero recordarte SIEMPRE es, fue y será un hermoso lugar GUS 

Mas de 100 MIL personas asistieron a los dos shows homenaje a Soda en Buenos Aires

sábado, 23 de octubre de 2021

La maquina de hacernos felices

50 años haciendo canciones maravillosas que perduran en el inconsciente colectivo de varias generaciones ya sea con Sui Generis, PorSuGieco, La Maquina de Hacer Pajaros, Seru Giran o con su prolífica carrera solista. El Charly que de niño tocaba el piano como un animal, el ídolo, el de los excesos, el genio musical, el que se tiro de un noveno piso, el bigote bicolor, el del oído absoluto, siempre al calor de las masas. Hace unos años tuve el gusto de verlo en vivo en el Cosquín Rock solista y junto a Pedro Aznar y David Lebon.

¡Felices 70 AÑOS Charly García y larga vida al rock argentino!

martes, 24 de agosto de 2021

Miss You

Era 1994 y "Voodoo Lounge" fue el primer CD que compramos en casa para estrenar el nuevo equipo de música. Cuando la banda vino al pais en los '90 era un niño y no pude asistir pero grabamos en VHS los recitales que dieron en la cancha de River y pasaban por la tele. Finalmente, en 2016, pude verlos en vivo en el Estadio Único de La Plata y fue el mejor recital de una banda internacional al que asistí con el mejor publico del mundo (Argentina es el pais mas "stone" del planeta).

Hoy se fue Charlie Watts y ya ningún recital de la banda será lo mismo, pero quedan todos esos hermosos recuerdos. Gracias totales por la música, ídolo.



miércoles, 11 de agosto de 2021

Hace tanto que no es lo mismo escucharte

En el que sería el cumpleaños número 62 de Gustavo Cerati, el video inédito de “No te creo” (canción incluida en el disco de estudio "Siempre es hoy" de 2002) vio finalmente la luz a 17 años de su filmación. El clip, dirigido por Diego Panich y el realizador Lemon, se grabó en 2004.  

En el video puede verse a Gustavo Cerati tocando en Unísono, su estudio, con la banda que lo acompañó entre 2002 y 2004, con Fernando Nalé en bajo, Leandro Fresco y Flavio Etcheto en teclados y Pedro Moscuzza en batería. La génesis del videoclip se puede rastrear en la gira Canciones elegidas, con la que el músico presentó el compilado del mismo nombre en España, Argentina, Chile y México. Originalmente esas imágenes se proyectaban como visuales en las pantallas de los recitales cuando Cerati y su banda tocaban el tema en vivo. Ahora, se hizo una nueva edición del video y fue remasterizado en Full HD, decisión muy acertada y significativa dado que es algo que no abunda en la obra audiovisual de Cerati.
 


viernes, 22 de noviembre de 2019

Cerati mas (en) vivo que nunca

Sucedió diez años atrás. En el estadio de béisbol de Monterrey, Gustavo Cerati dio el puntapié inicial del Fuerza Natural Tour con un show descomunal, por las canciones, por la banda, por el extraordinario momento artístico que vivía. Nadie sabía -nadie podía saberlo- que el final de esa misma gira iba a ser tan doloroso. El 19 de noviembre de 2009, el compositor, guitarrista y cantante abría una nueva fase en una carrera solista ya llena de cumbres, y los mexicanos iban a ser los primeros testigos de ello.

Diez años después, las salas de Cinemark Hoyts lucen repletas y en estado de show. A nadie le importa que ahí haya una pantalla de cine, se canta y se aplaude y se celebra. Se participa. Porque nada puede diluir la pena por haber perdido a un artista esencial de la cultura argentina, pero su obra, queda claro otra vez cuando las luces del cine se apagan, refulge como siempre. Gustavo Cerati en vivo en Monterrey, el doble CD + DVD que Sony Music lanza este miércoles en todo el continente, tuvo su premiere en 400 pantallas de Latinoamérica, Estados Unidos y España; en Argentina agotó todas sus funciones y fue vista por casi 12 mil espectadores.. La experiencia de ver Fuerza Natural en vivo y en pantalla gigante era demasiado tentadora.

Y sí, claro, hay cierto sabor agridulce. Pesa un poco en el alma verlo a Gustavo tan entero, en un pico creativo, con el maldito diario del lunes que dice que ya no está. Por eso es mejor tratar de hacer abstracción y disfrutarlo, gracias al sonido logrado por Adrián Taverna sin retocar una sola toma. Y el esfuerzo es posible por lo que sucede sobre el escenario, lo que transmite la pantalla. Parece mentira que se trate del primer show de una gira: Richard Coleman (guitarra, lap steel, coros), Leandro Fresco (teclados, coros), Fernando Samalea (batería), Fernando Nalé (bajo, guitarra, coros), Gonzalo Córdoba (guitarra) y Anita Alvarez de Toledo (coros) suenan con el aplomo de una banda de largo kilometraje. Es cierto que varios de esos músicos ya venían compartiendo el camino de Gustavo, pero lo que opera aquí es el convencimiento de la música que están tocando. Y todo fluye.

Eso se vuelve indiscutible desde la audacia de la propuesta: en lugar del recurso fácil de ir mechando sus canciones nuevas con el material conocido, Cerati estructuró el show con una primera parte hecha de estrenos, reservándose para el final una selección de páginas anteriores también bastante audaz. “Este es un disco fundamentalmente empujado por el deseo”, dice al comienzo del concert film, y no caben dudas de ello. A medida que avanza esa primera parte, el deseo de compartir esas canciones, esa “nuevas temáticas” a las que también alude en el principio, produce una comunión y un disfrute inevitables. No puede ser de otra manera, con ese combo de apertura de “Fuerza natural” y “Magia”, la incendiaria versión de “Deja Vu”, la furia desatada de “Dominó”, la lisérgica hipnosis de “Sal” o el clima del segmento en el que baja un par de cambios y engancha “Amor sin rodeos”, “Tracción a sangre” y una rendición de “Cactus” cuya belleza deja imantado al auditorio.

Por si se necesitaba otra prueba concreta, la primera hora de En vivo en Monterrey aclara bien los tantos. Porque la temprana partida de un artista a veces provoca lecturas distorsionadas, pero en el caso de Cerati no hay dudas: Fuerza Natural era y es un disco enorme. Terminada la “burbuja en el tiempo” del regreso de Soda Stereo, el músico transitaba un momento de gracia con respecto a su pasado y su presente. El setlist mismo es toda una declaración de principios, con la única concesión a la nostalgia de “Zona de promesas”: Cerati venía de revisitar el repertorio de Soda para el record de los seis conciertos en River. Ni deseaba ni necesitaba volver sobre esa historia. Y si a alguien no le gustaba, pues mala suerte.

Mala suerte... y mala oreja: la segunda parte del show en el noreste mexicano es otro festín. Porque en el principio está ese single grabado en 1993 para el compilado Zona de Promesas, pero lo que sigue hace temblar las paredes con elecciones también impulsadas por el deseo. En “Pulsar” (de Amor Amarillo), Samalea comanda una afiebrada cabalgata que se convierte en aluvión de sonido. El rescate de “Marea de Venus”, uno de los temas grabados junto a Daniel Melero en Colores Santos, es otro desafío a cómo quedarse sentado en la butaca si el cuerpo está inundado de adrenalina musical. “Te llevo para que me lleves” propone un lúdico intercambio con Anita. “Paseo inmoral” es otra andanada bestial, y si en el original de Bocanada contenía un sample del “Rock and roll Part 2” de Gary Glitter, aquí propicia un cambio para puro disfrute de Gustavo y Richard, que se lanzan a citar el riff de “Post Crucifixión”. Es inevitable hacer los links, recordar que Coleman supo grabar el tema de Pescado Rabioso en el primer disco de Los 7 Delfines, y que poco después del debut en Monterrey Cerati participaría del concierto de las Bandas Eternas en Vélez.

Y eso no es el final, porque hay lugar para la contractura rítmica de “Cosas imposibles”, y otro desborde con “La excepción” –con una cita al “Rebel Rebel” de David Bowie, otro héroe de los dos amigos-, y la inoxidable “Crimen”, y todo el público participando del “¡Gracias por venir!” de “Puente”, y la banda que comenzó de negro pero ahora está de punta en blanco empezando a despedirse con “Lago en el cielo” y “#”. Son muchas emociones con tanta historia encima. Son muchas pruebas de la enormidad de la obra de ese señor de la música llamado Gustavo Cerati. Tantas que, cuando se acerca al micrófono e introduce a una célebre canción diciendo que “poder decir adiós es crecer”, entonces sí, las compuertas se abren y se pianta el lagrimón. La yuta madre, Gustavo. Como a Luis, nunca vamos a dejar de extrañarte.

Autor original: Eduardo Fabregat para Pagina 12 



jueves, 3 de octubre de 2019

Una vuelta mas

Quizás sea por dinero, por egos heridos que necesitan sanar u homenajear/celebrar a quien ya no esta. Puede que sea por uno de estos motivos, todos o ninguno. Opiniones a favor y en contra: personas enojadas, contentas, emocionadas, indignadas y hasta con sensaciones mixtas.

Como dijo Gus: "SODA STEREO es la conjunción de tres personas y solo así puede ocurrir". El verdadero ultimo concierto de SODA fue el 21/12/07 en el Estadio River, estuve ahí y fue una fiesta inolvidable. Entiendo que hay toda una generación nueva que nunca los pudo ver en vivo y que Zeta y Charly tienen derecho a tocar sus canciones, pero falta Gus que era el alma del grupo y es IRREEMPLAZABLE. Tampoco me parece correcto que usen el nombre de la banda para publicitar este auto tributo/homenaje al mejor estilo Queen, podrían haber lo hecho bajo otro nombre.  

Mas allá de lo que pensemos, la gira se hará de todas formas y dependerá de cada uno decir si asistiremos o no. Zeta y Charly vuelven "una nueva ultima vez"...¿Ahí Vamos?


viernes, 12 de julio de 2019

sábado, 15 de septiembre de 2018

domingo, 12 de marzo de 2017

Algún tiempo atrás

Hace exactamente 10 años vi por primera vez a Gustavo Cerati en vivo en el recital gratuito que dio en Pampa y Alcorta frente a mas de 200 MIL personas con un invitado de lujo: Luis "Flaco" Spinetta.


Gus junto a su ídolo tocaron "Bajan" y "Te para tres"

miércoles, 8 de marzo de 2017

La Nave vuelve a partir

Hoy se estrena en el Luna Park el espectáculo de Cirque Du Soleil "Séptimo Día" que celebra la música e historia de Soda Stereo, el cual lleva vendidas mas de 500 MIL entradas. 



domingo, 31 de julio de 2016